Origen de los robiols.

Hay diferentes teorías al respecto, pero es muy posible que los robiols tuvieran su origen en Italia. Al parecer, en las cortes renacentistas italianas estaba de moda un tipo de queso, la Robiols y la semejanza de las dos palabras es evidente. No hay que olvidar que los robiols se hacen rellenos de queso fresco (requesón), aunque también se pueden hacer rellenos de confitura o de cabello de ángel.

Además de eso, la forma del Robiols es muy parecida a la de los ravioli, así que parece lógico pensar que la palabra original fue evolucionando con el tiempo y se hizo más mallorquina.

Hoy día, se le llama tanto rubiols como robiols, pero de cualquier manera, vienen a ser una especie de “cresta” y se hacen tanto dulces como salados. Lo más habitual es hacer a horno pero en ocasiones se fríen en aceite muy caliente.

En Mallorca los robiols y crespells se consumen durante todo el año, pero es en Semana Santa, y concretamente los días de la Pascua de Resurrección, cuando suelen comerse como postre después de la fritura de cordero y las empanadas.